(Fuente prensa LVBP / Por
Alexander Mendoza) La casa de Juan Marichal, el Estadio
Quisqueya, se vistió de tricolor y mientras cientos de gargantas al unísono
gritaban “sí se puede”, Navegantes del Magallanes se sintió como en casa y
regresó de una desventaja de seis carreras, pero al final prevaleció Gigantes
del Cibao, con marcador de 8-7 en 10 entradas, gracias a elevado de sacrificio
de Hanser Alberto.